Puentes térmicos: qué son, cómo detectarlos y cómo eliminarlos en tu vivienda
Hay casas en las que, aunque la calefacción esté encendida, siempre hace frío junto a ciertas paredes, aparecen manchas de humedad en las esquinas o el moho vuelve una y otra vez alrededor de las ventanas. En muchos casos, detrás de estos problemas hay un mismo responsable: los puentes térmicos.
En este artículo te explicamos qué son, dónde suelen aparecer, cómo afectan al confort y al consumo de tu vivienda y qué puedes hacer para reducirlos con un aislamiento adecuado como la espuma aislante térmica Aisla Foam.
Qué es un puente térmico
Un puente térmico es una zona de la envolvente del edificio (fachadas, cubiertas, suelos) por la que el calor escapa con más facilidad que por el resto. Puede deberse a un cambio de material, a una interrupción del aislamiento o a la propia forma del edificio.
En invierno, por esos puntos se pierde el calor de la vivienda; en verano, por ellos entra el calor exterior. El resultado es una casa menos confortable y una factura energética más alta.
Tipos de puentes térmicos más habituales
Puentes térmicos estructurales
Se producen en los elementos de la estructura que atraviesan o interrumpen el cerramiento, como pilares, vigas o frentes de forjado. El hormigón y el acero conducen el calor mucho mejor que un muro con aislamiento.
Puentes térmicos en huecos
Aparecen en el contorno de ventanas y puertas: jambas, dinteles, alféizares y, muy especialmente, cajas de persiana sin aislar. Son de los más frecuentes en viviendas antiguas.
Puentes térmicos geométricos
Se dan en esquinas y encuentros entre paredes, techos y suelos, donde la superficie exterior es mayor que la interior y el calor se disipa más rápido.
Discontinuidades en el aislamiento
Cuando la cámara de aire de una fachada está vacía o el aislamiento existente se ha desplazado, apelmazado o degradado con los años, quedan zonas sin protección que se comportan como grandes puentes térmicos.
Cómo afectan los puentes térmicos a tu vivienda
Pérdidas de calor y más gasto en calefacción
Cada puente térmico es una fuga de energía. La calefacción tiene que trabajar más para mantener la temperatura y el consumo aumenta. En verano ocurre lo contrario: el calor entra con facilidad y el aire acondicionado necesita más tiempo para enfriar las estancias. Si quieres hacerte una idea del impacto económico, te lo explicamos en cuánto se puede ahorrar en calefacción con un buen aislamiento térmico.
Condensación, humedad y moho
La superficie interior de un puente térmico está más fría que el resto de la pared. Cuando el aire húmedo de la casa entra en contacto con ella, el vapor de agua se condensa. Esa humedad persistente es el caldo de cultivo perfecto para el moho y las manchas negras, un problema del que hablamos en detalle en nuestro artículo sobre por qué aparecen manchas negras en las paredes.
Menos confort
Aunque el termostato marque la temperatura deseada, junto a una pared fría se siente una sensación desagradable de frío. Las estancias se calientan de forma desigual y algunas zonas de la casa resultan incómodas.
Cómo detectar puentes térmicos en casa
Algunas señales te pueden poner sobre la pista:
- Paredes, esquinas o techos notablemente más fríos al tacto.
- Manchas de humedad o moho que se repiten siempre en los mismos sitios.
- Pintura que se oscurece en líneas horizontales o verticales, coincidiendo con forjados o pilares.
- Condensación frecuente alrededor de ventanas y cajas de persiana.
La forma más precisa de localizarlos es una inspección con cámara termográfica, que muestra en imágenes las zonas por las que se escapa el calor. También es útil comprobar si la fachada tiene cámara de aire y si está vacía o con aislamiento.
Cómo reducir los puentes térmicos
La solución depende del tipo de puente térmico y de la construcción de cada vivienda. Lo más eficaz es actuar sobre la envolvente para conseguir un aislamiento lo más continuo posible.
Rellenar la cámara de aire de la fachada
En muchas viviendas, las fachadas tienen una cámara de aire entre dos hojas de ladrillo que está vacía o mal aislada. Inyectar en ella la espuma aislante térmica Aisla Foam permite rellenar por completo ese espacio, sin dejar huecos, y convertir toda la superficie de la fachada en una barrera térmica continua. Esto elimina las discontinuidades del aislamiento y reduce la diferencia de temperatura entre unas zonas y otras de la pared.
Aisla Foam se aplica en cámaras de aire a partir de 1 cm mediante pequeñas perforaciones que después se tapan, sin obras y, en la mayoría de viviendas, en un solo día. Con un valor de conductividad térmica λ de 0,026 W/mK, ofrece un alto rendimiento aislante en muy poco espesor.
Aislar cajas de persiana y contornos de ventanas
Las cajas de persiana son uno de los puntos débiles más frecuentes. Aislarlas por dentro y sellar bien los encuentros de las ventanas con el muro reduce de forma notable las pérdidas de calor y las corrientes de aire.
Ventanas con rotura de puente térmico
Si vas a cambiar las ventanas, elige carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios aislantes. Combinadas con una fachada bien aislada, el salto en confort es muy apreciable.
Aislamiento por el exterior en puntos estructurales
Los puentes térmicos de pilares y frentes de forjado se corrigen mejor con soluciones por el exterior del edificio. Un técnico puede valorar en cada caso qué combinación de soluciones es más rentable.
Preguntas frecuentes sobre puentes térmicos
¿Los puentes térmicos solo existen en casas antiguas?
No, aunque son más frecuentes en viviendas construidas antes de que existieran exigencias de aislamiento. Cualquier edificio puede tenerlos si el aislamiento no es continuo o se ha degradado.
¿Aislar la fachada acaba con la condensación?
Ayuda mucho, porque eleva la temperatura de la cara interior de las paredes y reduce los puntos fríos donde se condensa el vapor. Aun así, es importante mantener una buena ventilación en la vivienda.
¿Cómo sé si mi fachada tiene cámara de aire?
Puede comprobarse con una pequeña perforación en la pared interior de la fachada o detrás de una caja de registro eléctrico. Lo más recomendable es que lo revise un instalador homologado Aisla Foam, que te asesorará sobre la mejor solución.
Un hogar sin fugas de calor
Reducir los puentes térmicos es una de las mejoras más rentables que puedes hacer en tu vivienda: ganas confort, previenes humedades y reduces el gasto en calefacción y refrigeración. Si notas paredes frías o manchas que no desaparecen, contacta con nosotros y te ayudaremos a encontrar la solución de aislamiento más adecuada para tu casa.